Rebelión en la Granja

Pedro Sarrión >> elcierredigital.com

Albert Rivera Ciudadanos

El gobierno de los mejores tropieza con los peores en el gobierno. En la política se puede aplicar esa famosa ley de Gresham según la cual, en los partidos, los peores políticos desplazan a los mejores. Los arribistas restan credibilidad y solvencia. A la política terminan por llegar los peores a los partidos, a todos los partidos.

Ciudadanos tiene calidad política en Cataluña, el liderazgo y la solvencia de Inés Arrimadas es evidente. En la Asamblea de Madrid ocurre lo contrario con Ignacio Aguado, la comparativa es irresistible. Personas con discurso, valentía, calidad profesional y política frente a personas con escasa habilidad. Los que arriesgan todos los días la piel y se la dejan en la calle, frente a los que tienen una vida confortable.

Ciudadanos pasa por unos momentos delicados. Ya lo dicen las encuestas. En anteriores artículos, «El cancerbero de Carranza» y «Tigres de papel», ambos publicados en este mismo soporte digital indicamos los motivos que pueden crear en Madrid un agujero político, Aguado y Zafra no tienen credibilidad en el partido y menos en la sociedad madrileña, solo aprovechan la inercia de Ciudadanos en la esfera nacional y de ello se lucran, son los que han creado un problema en Madrid, si siguen al frente, Ciudadanos puede despeñarse. 

Los afiliados esperan que las primarias a la Comunidad madrileña resuelvan el problema y la dirección espera deshacerse de Aguado, el «chico bien» de La Moraleja, y, de Zafra, sin que se note mucho. Si Juan Carlos Bermejo, el único candidato creíble ganara, Ciudadanos recuperaría el centro político y evitaría la debacle. Un candidato como Bermejo es a todas luces mejor y resultaría menos peligroso para la organización racional del partido, porque es un profesional emprendedor que no vive de la política, que paga su propia campaña a las primarias y no compra su puesto con favores y el apoyo cínico de sus aplaudidores. Otra vez  tenemos a un mejor candidato que corre el riesgo de no ganar porque el peor lo desplaza y ¿Por qué?

Durante los cuatro años de legislatura Zafra y cia. han urdido un plan para perpetuarse en la poltrona a sabiendas que no tenían otro lugar donde pescar. Zafra partiendo de un salario de 2450 euros en todo el 2015 ha incrementado sus haberes un 280%. De la indigencia ha pasado a la fortuna por el amiguismo y no por su currículo. Es obvio que hace todo lo posible por quedarse anclado al escaño como un taco químico. No olvidemos que este tándem ya desplazó a un candidato a la Asamblea de Madrid muchísimo mejor preparado, Alvarez Cabo, un reconocido gestor de la Sanidad Pública. Álvarez no es un caso aislado, el partido tiene cabezas pensantes apartadas de los cargos institucionales por el ninguneo de Aguado y cia. Otro caso el del profesor Carlos Rodríguez Alemany, Ingeniero Naval, exvocal de Transparencia Internacional que defiende la honradez política. Fernando Calatrava, un brillante abogado que fue concejal de Seguridad de Las Rozas, desplazado por la intrigante portavoz adjunta Verónica Priego, amiga de Zafra.

¿Y qué se puede decir de Juan Carlos Bermejo?. Ingeniero topógrafo, un «Self Made Man», nacido en Vallecas, un barrio humilde que trabajó para pagarse sus estudios y hoy es un brillante empresario, máster en direccion y administración de empresas dedicado a la implantación de equipos y aplicaciones de diseño asistido por ordenador, con una empresa que da empleo a mas de 80 personas, con implantación internacional en Italia con más de 10 sedes y en España con oficinas en Vigo, Sevilla, Barcelona y Madrid y lo que dejamos en el tintero.

Los ínclitos Aguado y Zafra fueron limpiando de opositores los pueblos de la zona y sustituyéndolos por sus vasallos. En Getafe pusieron a una persona iletrada como portavoz municipal y no contentos aún siguen aspirando a colocar a otros. Un comercial de equipos de aire acondicionado en Brunete, un ex ciclista con turbias subvenciones en San Sebastían de los Reyes, un ama de casa forofa del fitness, las peluquerías y las cervezas que hace piña con el cargo orgánico de Pozuelo, Juan Luis Cano. Un portavoz en Alcorcón experto imitador de orangutanes para hacer burla a una concejala. Una concejala en El Molar que fue condenada por ocupar terrenos del Canal de Isabel II.

De los 40 municipios que tuvieron concejales en 2015, al menos 14, tuvieron diferentes problemas. En todos ellos Zafra hizo el casting personalmente y continuará haciéndolo en 2019 mediante un sistema de bicefalia política en el cual, se superpone a la organización institucional de los ayuntamientos, una organización burocrática. A los concejales se les impone una estructura de comisarios políticos que, discrecionalmente, componen las juntas directivas de las agrupaciones. Estos cargos aspiran a ejercer el control de acceso a las listas electorales. Son los agentes del CNI de Zafra y Aguado.

El disparate es mayúsculo. Existen agrupaciones donde el puesto de coordinador de la agrupación se solapa con el de concejal portavoz y así se establecen verdaderas sinergias para colocarse en la parrilla de salida de las listas electorales, una oportunidad laboral para los que no disponen de otros ingresos. ¿Porqué está pensado así?, sencillamente para disponer de un rebaño de afines a Zafra y su mentor Aguado. El sistema es corrupto porque en la granja ciudadana se ha creado un sistema clientelar que quiere perpetuar sus privilegios en la Asamblea.

El partido tendría que haber cesado a César Zafra en 2015 porque, según consta en actas de las  agrupaciones, se daban instrucciones para financiar las campañas o se solicitaba «sotto voce» una aportación para poder ser candidato. Enrique de Diego publicó un artículo en Rambla Libre: “Escándalo: Ignacio Aguado estableció una trama generalizada de financiación ilegal de Ciudadanos en las elecciones de 2015 donde describía el asunto”. Estas prácticas que están siendo investigadas por la fiscalía afectan a nuestros dos protagonistas. Aguado ha demandado al periodista y como suele ocurrir en estos casos cuando un periodista escribe sobre estos asuntos, normalmente está bien documentado.

Las próximas primarias amenazan el imperio de Zafra y Aguado. Juan Carlos Bermejo es una garantía, el único candidato que puede ganarles. No comulga con dichos personajes, cree en el partido y en sus líderes, en su capacidad regeneradora de la democracia, cree en el mérito, en el esfuerzo y en la capacidad, cree en el gobierno de los mejores y sabe que Rivera, Arrimadas, Villacis y muchos otros son ganadores por definición y no Aguado o Zafra. Bermejo cuenta con numerosos apoyos entre los afiliados.

Aguado juega con ventaja, ostenta el poder y usa los recursos del partido y el sistema clientelar  para protegerse. Se dice que a Rivera no le satisface Aguado en Madrid y a una gran cantidad de afiliados, tampoco.

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