Cambia el rumbo

Los simpatizantes, afiliados y ex-afiliados se encuentran ahora sin un referente político que ampare sus ideales porque la deriva dedocrática del partido Ciudadanos los ha dejado huérfanos. Algunos miembros de TranCsparencia, otros de movimientos afines que se presentaron a las elecciones al Consejo General de Ciudadanos celebrado en Coslada en 2018 vieron como se realizaba delante de sus ojos una masiva manipulación electoral y  entonces se tomo conciencia de la deriva antidemocrática que se había adoptado, sin embargo, otros muchos le quitaron hierro al asunto y continuaron siendo cargos electos o afiliados de base.

La gestión ha sido desde entonces una especie de dictadura donde los comisarios políticos, los espías, la censura de los grupos de mensajería, las amenazas, los expedientes de expulsión y otros defectos organizativos han determinado un paulatino abandono del partido.

La mayoría de los que constituimos esta plataforma somos profesionales, abogados, ingenieros, economistas, empresarios y autónomos, profesionales liberales y funcionarios, clase media trabajadora, expertos y obreros, empleados y estudiantes.

Nos gusta la política honrada, la democracia y sobre todo, que no nos tomen el pelo. No deseamos vivir de la política, queremos que la política se convierta en el ejercicio digno de defender el bienestar para la mayoría de españoles. Creemos en un proyecto de regeneración y, por tanto, estamos en contra de la corrupción siendo nuestro objetivo que los partidos políticos no sean una oficina de empleo donde se apesaren los iletrados, oportunistas y pelotas.

Hemos pecado de ilusos creyendo que Ciudadanos era un partido que respetaba la democracia interna, al igual que muchos ilusos pensaron que las elecciones telemáticas de Unidos Podemos eran honestas, pero igualmente fueron denunciadas por muchos afiliados como un sistema para perpetrar un inmenso pucherazo. 

Los partitocracia en Espana necesita una legislación que ampare los derechos de los afiliados para evitar que estos sean carne de cañón de un sistema de liderazgo dictatorial. Más democracia y menos dedocracia, más cooperación y menos cooptación, nepotismo y endogamia.

Dedocracia es un movimiento crítico que une a las personas críticas con el pensamiento único, con el pensamiento dirigido por los líderes que solo piensan en su peculio. España corre el peligro de caer en el discurso vacío y hueco, el marketing electoral y la manipulación política, no lo vamos a permitir.

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